viernes, 20 de diciembre de 2013

Ascendiendo al ¿Enemigo?

En el día de ayer, se produjo el ascenso a teniente general del Jefe del Ejército, Cesar Milani. El acto, que tuvo lugar en la Casa Rosada, estuvo encabezado por la Presidenta Cristina Fernandez de Kirchner. También estuvieron presentes el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich;  el ministro de Defensa, Agustin Rossi; el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; el ministro de Economía, Axel Kicillof; el secretario Legal y Técnico de la Presidencia, Carlos Zannini; y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.

Mucha fue la controversia que se generó a partir de este ascenso. Y no es para menos. Desde que comenzó a comentarse que podía ser el nuevo jefe del Ejército, Milani recibió múltiples acusaciones referidas tanto a su patrimonio y un supuesto "enriquecimiento ilícito", como al rol que desempeño en la última dictadura cívico militar.  Con respecto a este último tema, denuncian que estuvo vinculado a la desaparición del soldado Alberto Ledo, en 1976. Por otro lado, Ramón Alfredo Olivera, quien estuvo detenido en un centro clandestino de La Rioja en 1977, denunció que fue Milani quien lo llevó a declarar ante el juez. Por último, Milani aparece en distintas documentaciones como integrante del Batallón de Inteligencia 601, dependiente de la Jefatura II del Ejército, entre 1978 y 1983.

La polémica fue tal que llegó a meterse dentro de las propias lineas del kirchnerismo. Horacio Verbitsky, periodista de Pagina 12 y presidente del CELS, había sugerido que Milani "dé un paso al costado" ya que no se había asegurado que los hechos que se le imputaban fueran falsos. Esta semana, luego de la aprobación del pliego del ascenso por parte del Senado, el CELS, presidido por Verbitsky, ratificó su impugnación ante la cámara alta  respecto a dicho pliego por la presunta violación de los DDHH llevada a cabo por Milani durante la última dictadura cívico militar. Por otro lado, Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto salieron a respaldar al militar en cuestión.  La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo declaró que "Se deben probar los delitos antes de acusar, porque hay una presunción de inocencia en todas las leyes argentinas”, y que es necesario que “el caso de Milani lo resuelva la Justicia”.

A lo largo de esta década, el gobierno kirchnerista se caracterizó por realizar muchas acciones relacionadas con los Derechos Humanos, que brutalmente fueron violados durante la última dictadura cívico militar. Recuerdo la imagen del ex presidente Nestor Kirchner, quien, allá por 2004, ordenó bajar los cuadros de los dictadores Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone, que estaban colgados en una de las galerías del Colegio Militar de El Palomar. Como olvidar aquel 21 de agosto de 2003 en el que el Senado convertía en ley la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, más conocidas como "las leyes de la impunidad", que impedían que los responsables de delitos de lesa humanidad fueran juzgados. Podríamos recordar muchos momentos más. 

Una década después, me pregunto que pasó con esa linea política. Si bien Estela de Carlotto tiene razón al decir que se deben probar los delitos, no considero correcto que alguien como Milani, con semejante acusación sobre sus hombros, se haga cargo del Ejército Nacional. Primero, debe actuar la justicia y confirmar o desestimar los delitos que se le imputan. No podemos quedarnos con la simple presunción de su inocencia como único requisito para ocupar un puesto tan delicado. Si así fuera, si nos quedaramos con eso y los delitos realmente fueran ciertos, quedarían impunes, sin respuesta ni justicia alguna. Esto significa, quizás, un retroceso en la política de DDHH que se llevó a cabo a lo largo de esta década. Significa un retroceso en nuestra joven democracia, donde para avanzar se deben resolver primero las impunidades que dejamos atrás. De este modo podremos confiar plenamente en nuestra democracia, y no cometer los mismos errores que previamente la debilitaron. Podremos no tropezar dos veces con la misma piedra. 






miércoles, 11 de diciembre de 2013

Democracia para siempre

En el día de ayer se cumplieron 30 años ininterrumpidos de democracia en Argentina.  En 1983, asumía el presidente Raúl Alfonsín, representante de la UCR, poniendo punto final a la Dictadura cívico-militar iniciada en 1976.

A modo de celebración,  el Gobierno Nacional organizó un gran festejo en Plaza de Mayo, bajo la consigna “Democracia para siempre”. Allí participaron gran cantidad de representantes de nuestra cultura popular como Víctor Heredia, León Gieco, Horacio Lavandera, Chango Spasiuk, Cacho Castaña, Adriana Varela y Susana Rinaldi, entre otros. También estuvieron invitados ex presidentes, entre los que se encontraban Fernando de la Rúa y Adolfo Rodríguez Saá. La Presidenta realizó su tercera aparición pública luego de recibir el alta médica. Además de entablar una videoconferencia con el cantautor español Manuel Serrat  para  entregarle el Premio Azucena Villaflor de De Vicenti 2013, dio un discurso público en el que se refirió a la situación actual que atraviesa el interior del país producto de los saqueos y el acuartelamiento de las policías provinciales.

Mucha fue la controversia que se generó a partir de la situación que atraviesa el país. La oposición criticó públicamente el festejo, considerando que la mejor opción era suspenderlos debido a la situación crítica que se vive en provincias del interior como Tucumán, Salta y Santa Fe. El diputado Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente, declaró a través de un comunicado que “Ante la gravedad de la situación sería responsable posponer los festejos públicos para una mejor ocasión”. Siguiendo la misma línea de pensamiento, el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri se sumó al pedido de Alfonsin. Ambos se ausentaron a los festejos.

Recuerdo hace ya 2 años, haber leído una nota publicada en diferentes diarios acerca de una encuesta que afirmaba que sólo el 40% de los alumnos de nivel medio creían que la democracia era la mejor forma de gobierno. Esta falta de fe en el sistema democrático me hacía pensar una y otra vez en lo que fueron los 7 años previos a 1983. En lo que fue la mayor dictadura de nuestra historia, la más nefasta, la cual generó heridas que aún no terminaron de cicatrizar: represores siguen sin ser juzgados, desaparecidos siguen sin tener un nombre, y todavía quedan cientos de bebes robados que no conocen su verdadera identidad. Todo esto sucedió por la pérdida de fe en la democracia.

Considero que a lo largo de estos 30 años, muchas veces los argentinos descreyeron en la democracia. Hubo muchas piedras en el camino para este sistema. Se me vienen a la cabeza las imágenes del 2001, donde se produjo quizás el peor derrumbe social de la historia argentina. Fue más que una crisis económica, llegó a poner en peligro la continuidad del Estado nacional como entidad con capacidad de autogobierno. Hay quienes consideran que las condiciones materiales y sociales que desembocaron en la crisis de 2001 comenzaron a gestarse en 1976, cuando se perdió la fe en la democracia y comenzó la dictadura cívico militar. Logramos superar satisfactoriamente aquellas piedras. Quizás, la situación actual es una piedra más, y debemos preocuparnos por unirnos y cuidar aquella democracia que tanto nos costó. No hay que olvidar todo lo que transitamos, debemos aprender de nuestros errores y avanzar en busca de una democracia más participativa y menos desigual, unirnos en busca de un país mejor. Como dice el gran León Gieco, “todo está escondido en la memoria, refugio de la vida y de la historia”.

Recomiendo esta página donde se puede encontrar un gran archivo relacionado a diferentes aspectos de estos 30 años de democracia.

"La Memoria" de León Gieco, en una gran versión junto con Victor Heredia:


domingo, 8 de diciembre de 2013

Periodismo para todos, ¿O para pocos?



Hoy a las 22 hs, se emitió por Canal 13 el último programa de Periodismo para todos, conducido por el periodista Jorge Lanata. A modo de cierre del ciclo, fue presentado nuevamente el informe acerca de “La ruta del Dinero K”, pero esta vez en un formato documental, donde se repasaron todos los puntos de la investigación, sumando detalles inéditos. 

De más está decir que Jorge Lanata ha sido sin dudas el personaje más controvertido de los últimos tiempos, que ha generado amor y odio entre los televidentes. Muchos lo ven como el paladín de la justicia, que viene a defender a los argentinos de las garras del malvado gobierno nacional. Otros lo ven como el gran monstruo, marioneta de un multimedio, cuyo único objetivo es crear caos y desestabilizar un país. Por supuesto, hay muchos tibios que prefieren no opinar, y quedar al margen de esta gran guerra de opiniones.

Pese a esta diferencia de criterios, no podemos negar que Jorge Lanata es el domador de un gran circo televisivo. Es ante todo un Showman con todas las letras. Y esto lo demuestra cada vez que se ve envuelto en un escándalo.

Ya hemos hablado en notas anteriores del enfrentamiento que protagonizó con Pablo Echarri. Pero ésta sólo fue una más de las peleas en las que Lanata participó a lo largo del año con diferentes protagonistas de la cultura nacional; cabe mencionar entre ellos, por ejemplo, a Andrea del Boca y Fito Paéz. El enojo de los últimos dos se debió a una serie de informes relacionados al gasto que implica la nueva novela de la actriz, producida con fondos nacionales, y al cachet que cobró el músico por tocar en actos públicos. 

Ni hablar de las duras declaraciones de Reynaldo Sietecase, quien trabajó durante mucho tiempo con Lanata, que revivieron un enfrentamiento que ya lleva unos años. Nuevamente, al igual que con Echarri, el escenario de la discordia fueron los Premios Tato, donde Sietecase dijo compartir la preocupación general por la grieta que se estaba generando en nuestra sociedad, pero declaró que ésta estaba a su vez impulsada por muchos periodistas que se habían mostrado “preocupados”. También destacó que el periodismo debe ser independiente, y no responder al interés de los grandes grupos económicos que manejan los medios. 

Quizás, a mi entender, lo que más molesta de Lanata es su soberbia. Lejos quedó aquel periodista dedicado a la pura investigación, que poco se preocupaba por su imagen mediática y las críticas, que poco salía a responder ataques ajenos al ámbito político. Ahora, parece medir sus éxitos y satisfacciones a partir del rating. El rating no lo es todo. No es sinónimo de calidad ni éxito periodístico. Sino miremos algunos de los programas con más rating de los últimos años. El rating no te hace mejor o peor periodista, ni hace que tu información sea más o menos creíble. Todo lo que sube, baja; o al menos eso dicen. Hoy podes ser muy exitoso, pero mañana no se sabe. El peor error de Lanata es, como dije antes, su soberbia; esa soberbia que le hace creer que es el mejor periodista, el único con licencia para decir la más jugosa verdad sin ser ni siquiera interpelado por sus dichos. 

A continuación, subimos un compilado con los discursos de Jorge Lanata y Reynaldo Sietecase en la ceremonia de los Premios Tato.

sábado, 7 de diciembre de 2013

El Fútbol, una pasión de multitudes

Ayer se realizó el sorteo de grupos correspondiente al Mundial de Fútbol Brasil 2014. La ceremonia se llevó a cabo en Costa do Sauipe y estuvo presenciado por gran parte de los 32 entrenadores de las selecciones participantes.

A medida que se desarrollaba el sorteo, y las bolillas iban saliendo, la sonrisa de los argentinos iba creciendo cada vez más. Y no es para menos, según se ha estado comentando, a la Argentina le tocó uno de los mejores panoramas, al compartir grupo con Bosnia, Irán y Nigeria.

Las repercusiones del resultado no tardaron en llegar a Twitter. Gran cantidad de famosos twitteros argentinos expresaron su alegría a través de la red social del pajarito. Muchos hacían referencia a que la buena racha de nuestro país sólo podía ser producto de nuestro Papa Francisco. Así lo expresó, por ejemplo, la periodista de TN, Florencia Etcheves, al twittear: "F de FRANCISCO. El teléfono de Dios".

Como sucede con todos los sorteos del mundial, cada cuatro años vuelven a discutirse los mitos relacionados a la modalidad en que éstos se desarrollan. Uno de los más conocidos y controversiales surgió en 2005, en e sorteo de grupos para Alemania 2006. Todo comenzó cuando se acusó al alemán Lothar Matthäus, campeón mundial en Italia 90, de manipular las bolillas del sorteo para favorecer a su seleccionado. Se dijo que el método para hacerlo se basaba en calentar y enfriar las bolillas y así descubrir con el tacto las selecciones que estaban por salir. Según dicen las malas lenguas, al momento de sortear a uno de los rivales en el grupo de Italia, el ídolo alemán tomó una de las bolillas y la soltó rápidamente al no reconocerla como la "caliente". A pesar de que Matthäus negó rotundamente el hecho, el mito aún se mantiene vigente y revive en cada sorteo del mundial.

Volviendo al tema de las redes sociales, otra de los temas que causó furor estuvo relacionado a Fernanda Lima, la conductora del evento. La actriz y modelo brasileña deslumbró con su gran belleza a la población mundial que se encontraba en ese momento frente al televisor. Así lo expresó el periodista Juan Pablo Varsky, al declararle su amor públicamente en las redes sociales: "Lo mío va en serio, @FernandaLimaBah. Podemos resolver el tema distancias y trabajos. Respeto tu independencia. Pupitre 70. Soy tuyo". Todo un galan 3.0.

En fin, un nuevo sorteo del mundial tuvo lugar y ya comienza a palpitarse lo que va a ser Brasil 2014. Los fanatismos están a flor de piel, y los hinchas más apasionados se encuentran tachando los días que faltan para emprender una nueva aventura, esta vez en tierra carioca. A ponerse la casaca, y a disfrutar. 


Agradezco la colaboración de 3 grandes amigos: Lucas Marchesini, Agustina Pereiro y Damian Erbetta.

Marchen dos concheros

Hagamos memoria. Todo comenzó en la entrega de los Premios Martin Fierro de este año. En aquella ceremonia, el periodista Jorge Lanata había sido galardonado con 3 estatuillas: Mejor labor periodística masculina, Mejor programa periodístico en televisión, y Mejor programa periodístico en radio. Sin embargo, pese a los premios, lo mas destacable de la noche fueron los discursos con que Lanata agradecía sus estatuillas. En aquel momento, decidió dedicárselos a funcionarios y personas afines al Gobierno Nacional. Estas declaraciones no cayeron nada bien al grupo de actores y representantes de nuestra cultura simpatizantes del actual Gobierno. Fue de esta manera que comenzó un arduo enfrentamiento con Pablo Echarri, actor y productor de grandes novelas como Montecristo o El elegido.

Esta pelea no finalizó allí, sino que renació en la entrega de los Premios Tato que se llevó a cabo este Lunes en el Teatro Colón. En esta ocasión, el programa Periodismo para Todos, conducido por Jorge Lanata, ganó la estatuilla al mejor programa del año. En cuanto a la pelea, fue nuevamente el periodista quien lanzó la primera piedra al dedicarle el premio a Pablo Echarri, Mex Urtizberea; y a "la gordita del galicia", la gran actriz Paola Barrientos. Pero esto no terminó allí, sino que el enfrentamiento derivó luego en el ámbito privado de los dos protagonistas.

En declaraciones ante un programa de radio, Echarri dijo que la dedicatoria de Lanata sólo demostraba que clase de persona es, y que le permitía entender mejor "por qué la mujer se va de la casa cada quince días", haciendo alusión a las continuas separaciones que se dieron a lo largo de este año entre Jorge Lanata y su Mujer, Sara Brown.

Por su parte, Lanata declaró ante un programa de espectáculos, que el Pablo Echarri que lo criticó es el mismo Echarri que en su momento salió con la mujer embarazada de Matías Martin, haciendo referencia al conflictivo comienzo de la relación entre el actor y su actual mujer, Nancy Duplaá.

De este modo, aquel conflicto que comenzó como un claro enfrentamiento político derivó en un mediático escándalo farandulesco, similar al que nos tienen acostumbrados las vedettes en plena temporada de verano.

En los últimos tiempos, diariamente asisitimos a una mediatización constante de la política. Todo conflicto termina derivando en la vida privada de sus protagonistas, pareciendo que es más fácil y rentable acudir a argumentos ofensivos de la vida privada antes que a argumentos netamente políticos ¿Donde habrán quedado esos tiempos donde la política y la vida privada iban por separado? Quien sabe... En una de esas Echarri y Lanata terminan protagonizando en Calle Corrientes. 

Subimos a continuación el informe del programa Bendita Tv, conducido por Beto Casella, acerca de este enfrentamiento.


viernes, 6 de diciembre de 2013

Bienvenidos!

Empiezo una nueva etapa. La idea es generar un espacio donde todos tengan un lugar, donde todos puedan opinar e ir haciendo que este blog crezca cada vez más.
Ojalá les guste y puedan disfrutar tanto como disfruto yo de hacerlo!
Muchas gracias,
Laila Rott